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El arte de soltar para volar más alto.

Actualizado: 7 mar 2019

"El tiempo no nos permite olvidar pero si soltar y seguir"


Soltar, dejar ir, incluso olvidar… Todas estas son palabras que, en ocasiones, nos cuesta poner en práctica. Estamos apegados a las relaciones, a los objetos, a las ilusiones, a las promesas, a las expectativas… Y en ese afán por acaparar, por llegar, por alcanzar y por tener, nos aferramos a cosas que creamos en nuestra mente, que no están en nuestro entorno ni a nuestro alcance. Y nos pasamos horas pensándolas, imaginándolas o lamentando su ausencia, sin darnos cuenta de que, a nuestro alrededor, hay un millón de cosas y otras personas que nos hacen más fácil y agradable la vida, nos acompañan, nos escuchan, nos acogen, nos cuidan y nos sostienen.


Definitivamente no somos dueños de todo lo que sucede, pero sí de cómo reaccionamos frente a ello, de lo que retenemos y de lo que soltamos.


Dejar ir es como la naturaleza del sauce, ser flexible. Es fluir, es entrar en sincronía con el Plan Perfecto de Dios, con el Universo, es quitar lo que estorba (aunque aparentemente sea bueno, como lo puede ser el mismo sentimiento de extrañar a alguien) y de esa manera permitirnos recibir todas las bendiciones que están a nuestro alcance.


No soltamos para olvidar o para dar carpetazo al pasado. Tampoco lo hacemos sólo para no tener tantas cosas archivadas o por aburrimiento. No se deja ir, sólo por falta de amor o de cariño a algo o a alguien. No se deja ir, para evitar toparnos con nuestra realidad.(de hecho es todo lo contrario).


"Aprender a dejar ir es quitarle el poder negativo a esa situación que vivimos. Es desapegarnos de todo aquello que no nos deja avanzar o que ya no es, sin dejar de recibir la lección que eso nos arroja. Porque claro está, todas las experiencias tienen un mensaje que darnos, pero al recibirlo, lo importante es quedarnos con sus enseñanzas pero sin retener al mensajero."

Te comparto tres estrategias que estoy segura te pueden ser de luz en tu propio proceso:


1) La regla de las 3A: Acepta, agradece y abraza esa situación. Sea lo que sea que hayas vivido, es importante aceptar el tiempo que estuvo en tu vida, agradecer todo lo que te dejó y abrazar de corazón a corazón como símbolo de humildad. Cada vez que venga a tu mente ese evento simplemente recuerda y di en tu interior: Te acepto con todo lo vivido, te agradezco por el tiempo otorgado y te abrazo con el corazón, para dejarte ir.


2) Sé honesto: ¡Si no sueltas el pasado, no ha pasado! Lo más importante cuando dejas ir es sincerarte contigo para aceptar que hay algo que soltar, asegurándote de que eso ya no cabe en tu vida y que ya es momento de despedirte. Es entender que la vida continúa, que todo es evolución y que hay que disfrutar el presente sin cargas innecesarias.


3) Recibe el regalo que te deja esa experiencia: Detrás de toda situación difícil existe una bendición escondida. Siempre hay regalos dispuestos a ser abiertos por ti. Pregúntate: ¿Qué me llevo de esto que viví?


Dejar ir es un acto de amor, de compromiso y de responsabilidad con tu vida. Entre más responsable te hagas de la situación más sencillo será aliviar el dolor. Entre menos víctima seas de lo que te sucede, serás más libre. nos permite seguir con nuestro camino y prepararnos y abrirnos para recibir nuevos regalos que están por venir.


Hoy es buen momento para replantear el camino y para aprender a deja ir: tu futuro te lo agradecerá.


He creado esta hoja de trabajo para que puedas trabajar en aquellas cosas, situaciones, creencias, miedos, personas que te este costando dejar ir. (Descargarla aquí)


El trabajo de la transformación es el resultado de un trabajo interno constante.


Con amor

Gaby D.